Se refiere a un modelo de comunicación y distribución de datos en el que los participantes, a menudo llamados nodos o pares, comparten sus recursos (como archivos, capacidad de procesamiento, ancho de banda, activos…) directamente entre ellos, sin necesidad de un intermediario centralizado. En un sistema P2P, cada participante actúa simultáneamente como cliente (consumidor de recursos) y servidor (proveedor de recursos).
El sistema Bitcoin funciona según un modelo P2P, en el que los nodos son responsables de validar las transacciones y mantener la cadena de bloques. Esto significa que, a diferencia de los sistemas bancarios tradicionales que dependen de entidades centralizadas, Bitcoin funciona sobre una estructura distribuida en la que ninguna entidad tiene el control. Los nodos de la red Bitcoin se comunican entre sí para difundir transacciones y bloques, y para llegar a un consenso sobre el estado del libro de contabilidad.