Método propuesto en 2012 por Yoni Assia, Vitalik Buterin y Meni Rosenfeld que permite representar y gestionar activos no nativos en la blockchain de Bitcoin. La idea era adjuntar metadatos a transacciones específicas, con el fin de «colorear» los bitcoins para indicar su asociación con activos físicos. La primera implementación funcional, el protocolo Open Assets, fue desarrollada por Flavien Charlon en 2013. Este protocolo permitía marcar bitcoins utilizando OP_RETURN.