Procedimiento reglamentario utilizado por algunas empresas que operan con Bitcoin para verificar la identidad de sus clientes en el marco de la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. KYC implica la recogida y verificación de datos personales. En el contexto de la compra de bitcoins, KYC plantea varios riesgos para el usuario, entre ellos:
- El riesgo de fuga de datos personales relacionados con una actividad en Bitcoin. Almacenar información en los servidores de la empresa puede dar lugar a filtraciones, exponiendo los datos de los usuarios a intentos de suplantación de identidad, ataques físicos o robos de identidad, especialmente debido a su asociación con el entorno Bitcoin;
- Exposición a la vigilancia estatal. La compra de BTC a través de entidades reguladas puede revelar al Estado que el usuario ha poseído bitcoin en algún momento, lo que podría tener consecuencias futuras en caso de convulsiones políticas o económicas;
- Facilitación del rastreo en la cadena. Completar un KYC crea un vínculo directo entre la identidad del usuario y sus transacciones en la blockchain, lo que permite un punto de entrada para el análisis de la cadena.