En criptografía, significa el resultado (o salida) producido al aplicar una función criptográfica Hash a un conjunto de datos. El condensado es una cadena de caracteres de tamaño fijo, generalmente representada como una serie de números y letras en notación hexadecimal (base 16). Este resultado tiene la particularidad de ser casi único y específico de los datos de entrada, de modo que un cambio mínimo en la entrada producirá un condensado completamente diferente. Las funciones criptográficas Hash están diseñadas para ser unidireccionales y resistentes a las colisiones, por lo que es muy difícil recuperar los datos originales a partir del condensado, o encontrar dos entradas distintas que produzcan el mismo condensado.