Práctica que engloba todos los métodos utilizados para rastrear el flujo de bitcoins en la blockchain. En general, el análisis de cadenas se basa en la observación de características en muestras de transacciones anteriores. A continuación, consiste en identificar estas mismas características en una transacción que se desea analizar y deducir interpretaciones plausibles. Este método de resolución de problemas, basado en un enfoque práctico para encontrar una solución suficientemente buena, se conoce como heurística. Para simplificar, el análisis de la cadena se realiza en dos pasos principales:
- Identificación de características conocidas;
- Deducción de hipótesis.
Uno de los objetivos del análisis en cadena es agrupar diversas actividades en Bitcoin para determinar la unicidad del usuario que las ha realizado. Posteriormente, será posible intentar vincular este conjunto de actividades a una identidad real a través de un punto de entrada. Es importante comprender que el análisis de cadenas no es una ciencia exacta. Se basa en heurísticas derivadas de observaciones previas o interpretaciones lógicas. Estas reglas permiten obtener resultados bastante fiables, pero nunca con una precisión absoluta. En otras palabras, el análisis en cadena siempre implica una dimensión de probabilidad en las conclusiones extraídas. Por ejemplo, se puede estimar con mayor o menor certeza que dos direcciones pertenecen a la misma entidad, pero la certeza total siempre estará fuera de nuestro alcance. Todo el objetivo del análisis en cadena reside precisamente en la agregación de diversas heurísticas para minimizar el riesgo de error. Es, en cierto modo, una acumulación de pruebas que nos permite acercarnos a la realidad. Estos famosos heurísticos pueden agruparse en distintas categorías:
- Patrones de transacción (o modelos de transacción);
- Heurística interna a la transacción;
- Heurística externa a la transacción.
Cabe destacar que las dos primeras heurísticas sobre Bitcoin fueron formuladas por el propio Satoshi Nakamoto. Las presenta en la parte 10 del Libro Blanco. Es interesante observar que estas dos heurísticas siguen manteniendo una preeminencia en el análisis de cadenas hoy en día. Se trata de la heurística de propiedad de entrada común (CIOH) y la reutilización de direcciones.